Al filo de lo imposible
¡Y ahora una de la nieve! Todos recordaréis aquel "fantástico" programa de la 2, en el que a unos amantes de las emociones fuertes (colgaos en mi pueblo) les daba por escalarse montañas de unos 7000 u 8000 metros de altura, mientras los veía pensaba -¡con lo bien que se está aquí en el sofá, a santo de qué se pegan esas caminatas con el frio que hace!- pues quien me iba a decir a mí, que con el paso de los años, me iba a encontrar yo en esa misma situación.
Pues si, el pasado (pero que muy pasado, es cierto) fin de semana del 4 al 5 de noviembre, nos marcamos (Esther también se apuntó) una excursión de lo más chula a la vez que cansada y, por qué no decirlo, cerda en varios sentidos.
Partimos, con mucha ilusión, del Hauptbahnhof (estación central de trenes) de Munich y a medida que el tren avanzaba el paisaje se teñía de blanco. Esto no nos hacía más que pensar en la "cálida" bienvenida que nos ofecerían los Alpes. Sobre todo Esther, que desde el día anterior a nuestra partida no paraba de hacer comentarios sobre lo "poco calenticos" que ibamos a estar allí arriba. Tampoco le ayudó mucho el saber que se estimaban unas 6 horas de ¡caminaten!

LLegamos a un "pueblecico mu bonico" que se encontraba en fiestas, pues estaban decorando una especie de carrozas que eran tiradas por enormes caballos percherones, y es que los caballos alemanes no son para nada como los epañoles, son como 2 veces más grandes y "hermosos".
Enseguida comenzó la ascensión y con ella los primeros síntomas de cansancio. A medida que subiamos el paisaje se hacía más bonito, estaba todo completamente nevado y el frio apenas lo notábamos pues la subida ya se encargaba de proporcionarnos el calor suficiente. La verdad es que no faltó de nada, incluso un par de guerras de bolas nieve, con "emboscaden" de los "guirufen" incluida. Estos se encontraban en su salsa, sólo había que verles con sus vaqueros en plenos Alpes.
Hubo un par de "repechen" en los que estuve a punto de marcar el número de emergencia (pues sí, había cobertura) sobre todo porque Esther llevaba como 1 hora sin emitir sonidos y ya sabéis lo que le cuesta a ella no estar de "charrica", así que me dije a mi mismo -en menudo lio la he metido, esta ya no viene más a verme- sin embargo, me llegó a decir que se lo había pasado muy bien en la excursión, que no subiendo la montaña claro.

Por fin llegamos a la cabañen. Imaginaos en que estábamos pensando todos en ese momento, pues en una reconfortante ducha muy, pero que muy caliente ¡Pues no! Aunque pueda parecer increíble se había estropeado el agua caliente. Pero ahí no acaba la cosa, je, lo mejor estaba por llegar. Resulta que entro en la "cabañen" y toco el radiador para ver si había que bajar un poco la calefacción por si nos asabamos y... ¡helaico! Así que me voy a por el guía y le digo, ingenuo de mi, que si es tan amable de decirle a los "posaderos" que pongan la calefacción. Y me dice que no puede ser ¡porque la calefacción también está estropeada! ¡Pues nada, alegrien! ¡Yo en los Alpes y sin calefacción! Resultado, todos durmiendo con mucha ropa, dentro del saco y con 2 mantas.

Pasamos el resto del día en otra cabaña, donde comimos, nos calentamos y, cómo no, bebimos muuuuuuuucha cerveza, algunos más de la cuenta. A medida que pasaban las horas, la situación se iba volviendo un poco cansina, nada que no puedan arreglar unas cartas y ¡una guitarra! Y aquí es donde vino el subidón de la noche, Antonio y Alberto se sacaron de la manga varias canciones, más que de sobra conocidas por la mayoría, y amenizaron la velada, ¡pero de que manera! Cantando y cantando pasaron las horas, incluso los "guirufen" nos pidieron que les escribieramos en un papel la letra de"Carolina" de M-clan para que pudieran cantarla ¡y vaya si la cantaron, que show! Cuando por fin, a las tantis, nos retirabamos a nuestra "confortable y acogedora" habitación, nos encontramos con un grupo de unos 5 alemanes que tenían tambien unas guitarras y un libreto con canciones mitiquísimas ¡inevitable tentación para alargar un poco más la fiesta!

Al día siguiente venía lo mejor, unos baños termales con sauna y... ¡el descenso! Pues como era de preveer, tardamos la mitad que en subir y pudimos disfrutar del bonito paisaje que la montaña nos ofrecía. Porque, sinceramente, durante la subida la única imagen que recuerdo es la de mis pies, pues no lograba levantar mucho más mi cabeza.

Llegamos al pueblecito y nos dirigimos a coger el tren que nos llevaría a nuestra ansiada meta, donde prodríamos al fin quitarnos "toa la mierda" que llevabamos encima. Y justo cuando llegamos a la estación vimos como nuestros sueños de higiene y limpieza se esfumaban, ¡el tren se marchaba delante de nuestras narices! Así que nos tocó esperar una horita más al siguiente tren.
¡Y al fin la sauna! ¡Y que expectación! ¡No recuerdo algo así desde la primera vez que fui al circo! Es que resulta que aquí en Alemania van todos como Dios los trajo al mundo por la sauna y, claro estabamos todos como chiquillos con zapatos nuevos. Aunque a mi no mo acababa de hacer mucha gracia la idea, recordemos que Esther también estaba presente (y en pelotas), pero al final con un derroche de modernismo (Zapateren) y supresión de mirada sucia hice frente a tan dificil reto.
Nos lo pasamos de maravilla, había una piscina que estaba al aire libre y la vista que ofrecía de los Alpes era impresionante. Luego pasamos a las saunas, hasta de ¡90 grados! ¡Madre, que calores entre unas cosas y otras! También había un jacuzzi y al lado una piscina en la que el agua estaba, muy pero que muy fria. La cosa consistía en estar primero en el jacuzzi con el agua calentita y pasar luego a la piscina "fresquita", con la consiguiente miniaturización del miembro viril, la verdad es que ese fue el único momento en el que pase algo de vergüenza.
Y esta ha sido otra de mis vivencias. Pero no os peocupéis porque a esta le seguirán muchas más.
¿Cómo? ¿Que no hay fotos de la sauna? ¡Pues claro que no panda de degeneraos!
5 comentarios:
Un pufo tras otro, juani, un pufo tras otro. No le hagais caso. Los Alpes, una puta mierda, la nieve, una puta mierda, el paisaje, una puta mierda y la sauna otra puta mierda a 80 grados.
Qué cabrón Juani!! Dios qué guapo se ve todo! Y París bien vale una misa!! Es decir, los Alpes bien valen una caminata! Te saldrían muñones sí, pero seis horas de caminata es lo que hace falta a los benidormenses de llanura y calorcico, como yo. Qué vistas más guapas se ven, qué bien suena eso de las guitarras y las canciones y las cervezas, joder el típico sueño de posada alpina! La higiene puede esperar... Y, coño, te ha quedado todo la mar de ilustrativo, parrafito evocador y fotito, parrafito y fotito, y cuadno viene la foto que todos estábamos esperando... te rajas!! ¿Esa es la modernidad que tan a gala llevas!!? Coño, que no es que quiera verte el pingajo, pero las teutonas son las teutonas... Yo no sé qué hubiera hecho, el momento sauna es delicado, ya me dirás cómo te las arreglaste para mantener la compostura ¡ejem!
Bueno y tío anímate que te he visto un poco decaidillo en nuestras últimas charlas, espero que no hayas tenido que decir mucho tu típico "me aburro!", y que no lo tengas que decir mucho más!! Un abrazo tío! Pásame fotos saunísticas!!!!
eeee, venga, no seas puta
pon las fotos de la sauna que queremos echarnos unas risas
ya lei el mismo post en el blog de tu amigo, que como tu no actualizabas, pense que te habia pasado algo, pero estarias aun cansado del viaje porque eres un:
HOOLAY
Fuji! A ver si me pasa de una vez las fotos! Que el qué no está conectado nunca eres tú! Enga, pasame las fotos que quiero publicar sobre tu visitilla.
Maaaaaaaaaaaaadre la envidia que me das!!!! ahí me hubiera gustado estar a mí! :D
Saluditos benidormenses...
ah! y pa la próxima pon la dichosa foto de la sauna que por lo que veo están ansiosos algunos de verla! jojojo, OJO! yo no tengo la mirada tan sucia como algunooooooos! :P
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